<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087</id><updated>2011-07-30T11:26:40.440-07:00</updated><category term='sueño'/><category term='Crimen'/><category term='existencia'/><category term='Thanatos'/><category term='Misterio'/><category term='Recuerdos'/><category term='sentido de la vida'/><category term='muerte'/><category term='miedo'/><category term='Violencia machista'/><category term='Disparo'/><category term='igualdad'/><category term='huida'/><category term='separación'/><category term='poliandria'/><title type='text'>Lo que se quiere ocultar</title><subtitle type='html'>Es una novela que narra los sueños de Minerva. Son sueños aparentemente inconexos en los que, entre otros personajes, pululan diversas asesinas y varios monstruos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-8094107598519290842</id><published>2010-04-03T12:17:00.000-07:00</published><updated>2010-04-03T12:21:24.792-07:00</updated><title type='text'>145 Faecra</title><content type='html'>Seis mujeres recogen frutos de los árboles y los guardan en unos fardeles que llevan sujetos en la cintura. Son mujeres con tres pares de brazos, de los cuales el superior les sirve para trabajar como recolectoras y con los dos pares inferiores sujetan a dos niños que se apoyan en su espalda y de este modo no les estorban en su trabajo. De pronto, se detienen; sin duda han percibido algún sonido que las asusta, pues se reúnen en círculo, dándose la espalda como si deseasen proteger a sus crías. Sólo una de ellas se ha quedado algo lejos e intenta acercarse al grupo, cuando irrumpe entre los árboles una fiera con la piel manchada, gran cabeza felina y una fila de agudas espinas en lo alto del lomo, desde la parte alta de la cabeza hasta la punta de la cola. Con gran habilidad atrapa a uno de los bebés de la mujer que se ha quedado apartada y se lo lleva. A esta apenas le da tiempo de intentar defender a su retoño. Inmediatamente otro depredador similar al primero se lanza sin pérdida de tiempo hacia el otro niño, pero la madre, rápida como el viento, cuando el animal salvaje salta hacia ella con las fauces abiertas, le clava hasta la garganta el largo palo que, segundos antes, empleaba para recoger bayas y semillas. El animal sangra profusamente y ruge con desesperación… La mujer toma de nuevo el extremo del palo y lo empuja hasta que la bestia cae muerta. La mujer arranca el palo del cuerpo de la víctima y con la furia que la embarga desuella al animal con gran presteza… Se coloca la piel fresca, todavía caliente y sangrante, sobre un hombro y se yergue ante sus cinco compañeras que todavía permanecen inmóviles por el terror… Vuelven en sí y se acercan a la mujer ensangrentada, imponente con sus ropas teñidas de rojo oscuro, empapadas de la sangre de su atacante…&lt;br /&gt;—¡Faecra! ¡Faecra! ¿Estás bien? –son sus primeras palabras.&lt;br /&gt;El timbre de la puerta despertó a Minerva, quien regresó de su sueño con una desagradable sensación de miedo y de asco. El reloj marcaba las nueve y era la mañana de un domingo. Quería seguir durmiendo, de modo que decidió que no abriría la puerta. Si alguien deseaba algo, que volviese más tarde. Drácula se acurrucó bajo el edredón, ronroneando. En cambio, a Minerva el recuerdo de la sangrienta escena la había desvelado. Cambió de postura varias veces, intentando conciliar el sueño, pero al fin decidió levantarse y prepararse una infusión para alejar la desagradable sensación que se había instalado en su estómago. Debía concentrarse en las tareas que iba realizando en cada momento para evitar que su mente le devolviese repetidamente aquellas repulsivas imágenes oníricas.&lt;br /&gt;Drácula siguió a su ama hasta la cocina, Minerva le puso un platito, abrió un bote de comida húmeda y le sirvió dos cucharadas. El gato no tardó en comenzar a comer con avidez.&lt;br /&gt;Minerva se preparó un té breakfast en el microondas. No le apetecía encender la tetera eléctrica. Se llevó la taza a la mesa de comedor junto con una lata de galletas integrales y comenzó a mordisquear una con desgana, mientras observaba la taza de té. Al añadirle azúcar morena y removerla, en la superficie se formó una espumita muy fina y después ascendieron del líquido caliente pequeñas burbujas que se quedaron en la superficie, mezcladas con la espuma que iba poco a poco separándose hacia los bordes. Removió de nuevo la infusión y esta vez la espuma se distribuyó en una espiral con brazos bien dibujados. A continuación, comenzó de nuevo a disgregarse, impulsada por la fuerza centrífuga, retirándose hacia el exterior, y empezó a desaparecer. Minerva pensó que quizá sus sueños se parecían un poco a la reacción del té con la adición de azúcar morena, eran como burbujas existentes en su mente que, una noche cualquiera, se asomaban al exterior… Algunas veces formaban parte de un conjunto mayor, como el brazo de una espiral, antes de perderse entre las circunvoluciones de su cerebro; en otras ocasiones emergían y desaparecían, solitarias e independientes…, quizá como ella misma…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-8094107598519290842?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/8094107598519290842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2010_03_28_archive.html#8094107598519290842#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8094107598519290842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8094107598519290842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2010_03_28_archive.html#8094107598519290842' title='145 Faecra'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-7764444224302499088</id><published>2009-06-23T12:06:00.000-07:00</published><updated>2009-06-23T12:08:28.675-07:00</updated><title type='text'>154 El abuelo</title><content type='html'>Estoy sentada en una incómoda silla de madera de pino sin pulir, sobre una tarima de tablas claras, de aspecto basto y descuidado. Ante mí hay un ataúd de roble cerrado. Esta visión me horroriza y siento un gran deseo de marcharme de aquí a toda prisa, pero a la vez me atrae como un imán y la curiosidad me mantiene atada a este duro asiento. Por una parte, me da repelús la idea de tocarlo y por otro lado, soy capaz de vencer mi repulsión y abrir el féretro para satisfacer este deseo insano de descubrir su contenido. Cuando acerco mi mano derecha a la tapa de la caja mortuoria, este escenario desaparece y me encuentro sentada en un escabel de madera barnizada de castaño, en la casa de mi madre, en la cocina nueva, amplia y luminosa, con sus cinco ventanas (tres orientadas al sur, una al este y otra al oeste) y su alicatado de azulejos de color amarillo claro. Aquí huele deliciosamente, a bizcocho de huevo y a mermelada de melocotón, porque ella está preparando un brazo de gitano, que remoja con un almíbar de vino blanco hervido con canela y azúcar.&lt;br /&gt;Mi abuelo llega en este momento, tan sonriente y bromista como yo le he conocido durante tantos años, vestido con pantalones y chaqueta de pana verde oscuro, y una camisa de cuadros del mismo color mezclado con granate, calzado con las botas que solía usar cuando trabajaba con mi padre en el aserradero, y se sienta a la mesa. Me alegro mucho de verlo tan animoso, sobre todo teniendo en cuenta que yo, en el fondo, sé que hace más de tres años que ha fallecido, que nunca vivió con nosotros en aquella casa nueva, y que, durante la última etapa de su vida, su carácter cambió ostensiblemente y se encerró en su casona sin querer ver a nadie, sin cuidarse en absoluto, a esperar la muerte. Mi abuelo y yo hablamos, él siempre ha tenido un humor excelente, nos gasta bromas y es entusiasta y alegre. Me siento contentísima de estar con él, pues yo siempre lo he querido mucho y estoy segura de que soy su nieta preferida porque me parezco a mi abuela en los ojos, en el pelo y en el carácter, según dice mi madre.&lt;br /&gt;La alarma del despertador interrumpió el sueño feliz de Minerva. De inmediato se apoderó de ella la nostalgia de aquel tiempo lejano en que había sido tan feliz con su abuelo; con lágrimas en los ojos, hubo de reconocer cuánto extrañaba la presencia del anciano en su vida de adulta independiente. El paso de los años, cruelmente, había apartado de su lado a una persona entrañable a la que ella había querido mucho más que a su propio padre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-7764444224302499088?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/7764444224302499088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_06_21_archive.html#7764444224302499088#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7764444224302499088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7764444224302499088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_06_21_archive.html#7764444224302499088' title='154 El abuelo'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-3388429006921602671</id><published>2009-06-03T11:32:00.000-07:00</published><updated>2009-06-03T11:35:02.898-07:00</updated><title type='text'>135 La trampa</title><content type='html'>La intervención quirúrgica para implantarle a un hombre joven un segundo pene acaba de finalizar. Puede verse la zona genital rasurada, y los dos miembros, el segundo implantado por encima del primero; además, en la piel afeitada destacan con claridad los puntos de sutura.&lt;br /&gt;El paciente se está despertando poco a poco de la anestesia. Una doctora le administra una inyección en el brazo izquierdo, quizá de algún analgésico que le adormezca el dolor de la herida.&lt;br /&gt;—Bueno, general Duharé, ya está usted listo para su propósito –anuncia la doctora, retirando la aguja hipodérmica, que cubre con un largo capuchón plástico antes de arrojarla a un recipiente de forma cúbica con advertencias de peligro de contaminación biológica en sus cuatro caras laterales.&lt;br /&gt;—Me siento algo atontado –dice el general–. No creo que ahora mismo pueda hacerme cargo de ninguna misión –bromea con voz pastosa.&lt;br /&gt;—Ya veo que sigue conservando su buen humor. Lo necesitará cuando deba acudir solo al lado de esa mujer y no pueda recurrir a nadie…&lt;br /&gt;—No creo que corra peligro. Dicen que la reina Gador es muy hermosa y todas las ghevaradas han tenido fama de ser muy sensuales…, incluso aquella que mantuvo durante años una secreta relación amorosa con el jefe de su guardia…&lt;br /&gt;—…al que luego ordenó encarcelar y ejecutar, según dice la leyenda –añade la doctora.&lt;br /&gt;—Sí, eso he oído –acepta el general–, pero creo que él se lo buscó, ¿o no fue ese mismo hombre quien intentó adueñarse del poder?&lt;br /&gt;—Lo intentó, efectivamente –confirma la doctora–, y pagó con la vida su osadía. Una ghevarada nunca es débil… Usted deberá tener más cuidado.&lt;br /&gt;El timbre del teléfono liberó a Minerva de aquel sueño tan extraño. Cuando logró coger el auricular, ya habían colgado. Sin duda, alguien se había equivocado de número y se había dado cuenta enseguida. Miró el reloj de su mesilla de noche. Le faltaban diez minutos para levantarse. Permaneció acurrucada con el gato en la cama, bajo el cálido y ligero edredón de plumas, mientras repasaba la compleja historia de aquellos increíbles personajes: un hombre con dos penes y una curiosa misión para la que iba a necesitar el segundo miembro viril,  una reina a la que debía conquistar, otra reina que había condenado a muerte a su amante… Minerva pensó que esto último no era nada nuevo, ya lo había hecho Isabel I de Inglaterra con el conde de Essex… ¿Y qué diantres era una ghevarada?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-3388429006921602671?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/3388429006921602671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_05_31_archive.html#3388429006921602671#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/3388429006921602671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/3388429006921602671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_05_31_archive.html#3388429006921602671' title='135 La trampa'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-7204519855802322239</id><published>2009-05-23T05:23:00.000-07:00</published><updated>2009-05-23T05:24:51.634-07:00</updated><title type='text'>167 La verdadera naturaleza masculina</title><content type='html'>Hoy he visto a mi hija gritándole a su hermano Alí. En un principio he creído que se trataba de una disputa sin importancia, relacionada quizá con algún juego que ambos querían a la vez, pero al ver que la situación continuaba igual durante unos minutos, he ido a reprenderla. La he llevado aparte y le he explicado:&lt;br /&gt;—Cariño, no le grites a tu hermano, los hombres son seres muy delicados y sensibles. Podrías herirlo.&lt;br /&gt;—Pero la tía Fátima me ha dicho que antes eran muy malos y nos hacían muchas cosas malas –me ha respondido con la lógica de sus seis años y su boquita fruncida por el resentimiento.&lt;br /&gt;He comprendido sin dificultad que mi hermana, que es historiadora y arqueóloga, le ha estado contando a la niña la historia de nuestro país y quizá la de nuestra familia. Debo hablar con ella y pedirle que todavía no le explique estos sucesos a mi hija, pues es demasiado pequeña para comprender la evolución de nuestra sociedad y quizá se forme una idea equivocada de la verdadera naturaleza masculina.&lt;br /&gt;—Cariño, fíjate en tu padre y en tus hermanos, ¿no crees que son buenos? Piénsalo bien. Dime, ¿ellos te han hecho algo malo?&lt;br /&gt;Mi hija reflexionó unos instantes antes de responder:&lt;br /&gt;—Ellos, no.&lt;br /&gt;—Claro que no, cariño, ellos te quieren mucho, y también Abdullah, que te da un beso cuando vuelve de sus viajes, y el cocinero y el chofer, pero el que más te quiere es papá. Y papá también es un hombre, ¿verdad?&lt;br /&gt;—Sí –reconoce, aunque parece que aún no la he convencido por completo.&lt;br /&gt;—Cuéntame todas las cosas que hace papá por ti en un solo día. Vamos a ver cuántas son…&lt;br /&gt;—Me lleva al colegio&lt;br /&gt;—Pero antes de eso, te despierta, te ayuda a asearte y a vestirte, te da el desayuno, te ayuda a lavarte los dientes…, ¿o no?&lt;br /&gt;—Sí… Y me ayuda a llevar los libros.&lt;br /&gt;—¿Lo ves? ¿Te das cuenta de todas las cosas en las que papá te ayuda? Él es un hombre bueno. ¿Qué más?&lt;br /&gt;—Me recoge en el colegio y me trae a almorzar.&lt;br /&gt;—Ajá.&lt;br /&gt;—Y me lleva a clases de música y de ballet y de lucha.&lt;br /&gt;—Exactamente.&lt;br /&gt;—Y me da de merendar, me ayuda con los deberes del colegio, me baña…&lt;br /&gt;—Y después de cenar te lleva a la cama en brazos, te cuenta un cuento y te da un beso, ¿verdad? Mi padre también lo hacía –mentí, pues no era mi padre sino Yafar, el segundo marido de mamá, quien me atendía a diario–. También era un buen hombre. ¿Qué opinas ahora de tu padre?&lt;br /&gt;—Hummmm…, ¿que es bueno y que me quiere?&lt;br /&gt;—Eso es. O sea que nada de maltratar a los hombres, ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;—Sí, mamá.&lt;br /&gt;Claro que hay hombres maltratados, igual que hay mujeres que sufren golpes o desprecios de sus maridos. Esto no hemos sido capaces de erradicarlo por completo. Por eso debemos educar a nuestras hijas y a nuestros hijos para que sean respetuosos con sus cónyuges. Paradójicamente, los malos tratos suelen darse con mayor frecuencia en los casos de matrimonios monogámicos, ya que cuando hay varias esposas o varios maridos, es fácil que se protejan o defiendan unos a otros y resulta improbable cualquier atropello, que además sería factible penar legalmente pues habría testigos del delito. Un factor determinante es el nivel cultural y económico, ya que las dificultades monetarias y la escasa formación suelen ir parejas con la imposibilidad de una familia poligámica o poliándrica, de modo que parece más lógico que un bajo nivel sociocultural y económico vaya ligado a malos tratos a los respectivos cónyuges que el hecho de que el matrimonio sea monogámico o no.&lt;br /&gt;He podido observar  que la poliandria y la poligamia van ligadas a la posesión de riqueza y al estatus social de quienes ejercen como cabeza de familia en cada caso. En realidad se ha transformado un sistema absolutamente sexista en un sistema clasista hasta la médula. Sé que no debo estar descontenta porque soy mujer y en el anterior estado de cosas no tendría ninguna oportunidad, pero creo que debemos luchar también por mejorar la situación de las clases más desfavorecidas y el primer paso es, como ha demostrado la historia, reformar el sistema educativo, generalizar la instrucción pública y garantizar el derecho de toda la población a recibir una formación suficiente y adecuada, para que la educación no contribuya a acentuar las diferencias económicas y sociales, sino a paliar las deficiencias y a mejorar la situación de los más humildes. Quizá deba reflexionar acerca de la conveniencia de desviar mi carrera hacia la lucha política. Seguramente podría realizar una labor importante en este campo, sobre todo teniendo en cuenta mis conocimientos de leyes y de economía.&lt;br /&gt;Drácula despertó a su ama, que se revolvía en el lecho agitada, preocupada por el cariz que estaban tomando sus pensamientos y en la difícil tesitura de decidir qué nueva tarea iba a asumir... El hermoso felino se acurrucó con ella, acercó su naricilla al cuello femenino y se acomodó sobre su hombro derecho. Con este sencillo gesto, le quitó un gran peso de encima. Minerva acarició el suave pelaje del gato durante unos minutos y volvió a dormirse, ya más calmada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-7204519855802322239?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/7204519855802322239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_05_17_archive.html#7204519855802322239#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7204519855802322239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7204519855802322239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_05_17_archive.html#7204519855802322239' title='167 La verdadera naturaleza masculina'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-6139568932295484250</id><published>2009-04-10T08:41:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T08:45:35.316-07:00</updated><title type='text'>221 Una espectadora inmóvil</title><content type='html'>En una gruta bastante lóbrega, la silueta de un anciano permanece inmóvil. No puedo ver al hombre, pero cerca de él hay una fuente de luz, posiblemente una hoguera, pues la luminosidad que percibo me recuerda las oscilaciones de las llamas. Su sombra reflejada en la pared me permite deducir que es un hombre de larga barba ondulada y abundante cabello que le nace en la frente. Supongo su edad avanzada por su espalda algo encorvada. Yo también permanezco inmóvil, pues me resulta imposible desplazarme hacia otro puesto de observación para ver el original de esa sombra.&lt;br /&gt;Percibo un ruido y el hombre hace un gesto levísimo con la cabeza, lo que me indica que probablemente lo ha oído él también.&lt;br /&gt;El anciano se incorpora con dificultad, ahora puedo ver su silueta de pie apoyándose en un bastón, no demasiado erguido por la curvatura de su vieja espalda.&lt;br /&gt;Una sombra entra rápidamente en la cueva y se acerca al hombre. El recién llegado parece joven, delgado, de aspecto atlético, sin duda. Tiene el cabello rizado y corto. El anciano, con más rapidez de la esperada, sujeta al joven por la barbilla, levanta una mano armada con un instrumento cortante y le da un tajo en el cuello, probablemente a la altura de la yugular, pues percibo un chorro de sangre que brota de la herida con fuerza… El atacante acerca su boca al cuello de su víctima, que se debate todavía entre la vida y la muerte en una lucha de la que no saldrá victorioso. Pasan así minutos, quizá horas, no puedo saberlo porque la escena parece congelarse y alargarse como si se produjese una distorsión temporal. También el espacio se ha desequilibrado. Esta oscuridad que me envuelve me impide huir. ¿Me aguardará el mismo destino que al joven? Espero ser sólo una espectadora de este drama…&lt;br /&gt;El atacante se incorpora, ha soltado a su víctima, que se desploma ya sin vida. El asesino eleva sus manos hacia el techo de la cueva, profiriendo un grito capaz de helar la sangre de la persona más valiente… Su espalda ya no está encorvada y con ímpetu lanza lejos de sí el bastón que hace un rato le era tan necesario.&lt;br /&gt;Minerva se despertó sobresaltada por el sangriento sueño. A su lado Drácula dormía plácidamente, con un suave ronroneo. Todo estaba bien. Aquella historia escalofriante era sólo una creación de su subconsciente, pensó, intentando tranquilizarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-6139568932295484250?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/6139568932295484250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_04_05_archive.html#6139568932295484250#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/6139568932295484250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/6139568932295484250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_04_05_archive.html#6139568932295484250' title='221 Una espectadora inmóvil'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-7577591325381820085</id><published>2009-03-24T11:16:00.000-07:00</published><updated>2009-03-24T11:17:38.285-07:00</updated><title type='text'>150 Un extraño acecha de nuevo</title><content type='html'>Me encuentro en el cuarto de baño del piso bajo de la casa de mis padres, acabo de darme una ducha y me estoy secando a conciencia con la intención de aplicarme una crema hidratante en el rostro e irme a dormir.&lt;br /&gt;Los visillos están abiertos porque el cuarto de baño da a la parte trasera de la casa, a un huerto de habichuelas que también es nuestro y nadie pasa nunca por allí. Pero, de repente, me parece vislumbrar un movimiento rápido fuera de la ventana. Cuelgo la toalla intentando no dar muestras de mi creciente nerviosismo y con gestos aviso silenciosamente a mi madre, que se dispone a acostarse. No quiero dar la alarma y que el mirón se me escape. Cada vez es más fuerte la sensación de que ya he vivido antes esta misma situación y sé qué va a pasar.&lt;br /&gt;Mi padre no está en casa, de modo que yo debo utilizar la escopeta; voy a su habitación y con presteza saco el arma, desmontada y descargada, de su funda. Sé cómo recomponerla y cargarla pues he visto a mi padre hacerlo alguna vez y recuerdo dónde guarda él los cartuchos de caza.&lt;br /&gt;Mientras voy rápidamente hacia la cocina, encajo a toda prisa las piezas. Sé que el intruso huirá por ahí y efectivamente, quizá cansado de acechar mi regreso al cuarto de baño o sospechando que le he visto, oigo sus pisadas en la gravilla del sendero que comienza en el huerto de habichuelas y  bordea la casa. Cuando, instantes después, me parece captar la débil sombra que produce al moverse bajo la escasa luz de una farola, cerca de las parras que adornan la entrada, yo ya he abierto una ventana y disparo en aquella dirección con tan buena puntería que escucho una queja. No imagino dónde le he podido herir porque la escopeta se ha movido y también me ha hecho desplazarme a mí con el retroceso (es una pena que a las mujeres no nos enseñen a usar armas de fuego), pero estoy segura de haber oído ayes, probablemente de dolor y quizá de sorpresa, pues no se esperaría aquello. Mi madre dice que debemos salir y yo le replico que es peligroso; no obstante, ella se dispone a abrir la puerta de la calle…&lt;br /&gt;Un abrazo repentino despertó a Minerva. Asustada, encendió la lámpara de la mesilla de noche, miró a su alrededor y respiró con alivio al ver que el brazo que la había asustado era de Alex, que dormía con una sonrisa infantil en los labios, respiraba acompasadamente y se había dado la vuelta para abrazarla y acurrucarse junto a ella. Drácula, el gato, dormitaba en los pies de la cama.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-7577591325381820085?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/7577591325381820085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_22_archive.html#7577591325381820085#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7577591325381820085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/7577591325381820085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_22_archive.html#7577591325381820085' title='150 Un extraño acecha de nuevo'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-411393864019148756</id><published>2009-03-14T16:00:00.000-07:00</published><updated>2009-03-14T16:01:56.822-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia machista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='separación'/><title type='text'>140 Amenazas</title><content type='html'>Me he acostado ya y estoy a punto de dormirme cuando el Idiota abre la puerta del apartamento con su llave y entra. Viene a mi cuarto y me dice que él quiere dormir en su casa. Sin dejarme tiempo para replicarle, medio dormida como estoy, que esta es mi casa y no la suya, se acuesta a mi lado, vestido, sobre el edredón, y comienza a hablarme de un modo que poco a poco deviene amenazador.&lt;br /&gt;—Mereces morir por lo que me haces –me dice con cierta violencia contenida en su voz chillona.&lt;br /&gt;Lo que yo le hago es solicitar la separación legal porque ya no lo soporto más, después de intentar repetidamente negociar con él un divorcio de mutuo acuerdo.&lt;br /&gt;—No sabes cuánto me haces sufrir. Te mataré, puedes estar segura.&lt;br /&gt;Entonces intento recordar si él sabrá o no dónde están los cuchillos en la cocina y me parece que no, que él no lo sabe. De todos modos, se me ha quitado el sueño y me doy cuenta de que no puedo dormirme, sino que debo permanecer en vela por si al loco este le da por atacarme.&lt;br /&gt;Mientras le oigo proferir más amenazas de la misma índole, me dedico a reflexionar acerca de si será mejor quedarme aquí esta noche o marcharme de casa y dejarlo solo, a pesar de que este es mi  apartamento y yo no tengo por qué irme de aquí.&lt;br /&gt;El sentido común me pregunta que adónde voy a ir a las dos de la madrugada de un martes. Se me ocurre que a casa de una amiga mía, Elisa, que vive varias calles más allá, pero ella estará durmiendo porque, como yo, tendrá que madrugar para ir a trabajar mañana. Otra posibilidad es ir a casa de un amigo que también  vive cerca, pero él está divorciado, a lo mejor tiene compañía y yo le estropeo los planes. Esa voz interior que me aconseja algunas veces me dice también que no sé qué voy a encontrar en las calles solitarias y que quizá es preferible un peligro ya conocido, al que probablemente podré manejar y hacer frente si las cosas se ponen muy feas.&lt;br /&gt;Mientras el Idiota sigue hablando de matarme, comienzo a hacer, mentalmente, recuento de los objetos que podré utilizar como arma para defenderme en caso de un posible ataque: Los grandes cuchillos para carne y pan que guardo en el fondo del tercer cajón de la cocina, una especie de tenedor con dos largos dientes para sujetar carnes o quesos, el martillo y la más grande de las llaves inglesas que están en el penúltimo de los estantes inferiores de la despensa. En mi dormitorio, de memoria,  no hallo nada que me sirva, excepto la lámpara de la mesilla de noche, cuya pantalla es de cristal grueso y resistente.&lt;br /&gt;Estoy sumida en estos pensamientos cuando él sale del cuarto y se dirige a la cocina; aguardo, totalmente quieta, más lúcida y despierta que nunca, prestando absoluta atención a los ruidos que provienen de allí, para saber si él ha ido a buscar una posible arma y, en ese caso, actuar en consecuencia, pero no, sólo oigo la puerta de la nevera al abrirse, el clic de una lengüeta y el silbido del gas de una lata de cerveza o de otra bebida gasificada que libera la presión del recipiente.&lt;br /&gt;No vuelve a mi cuarto, sino que se dirige a la salita y enciende la tele. Me parece oír que se sienta en un sillón individual cuyos muelles rechinan un poco. Me gustaría poder dormirme, pero sé que debo permanecer alerta. Me entretengo un rato pensando qué voy a hacer los próximos días, hasta que él regrese a casa de su madre, para no volver a encontrármelo ni a verme en una situación igual a esta en la que me hallo ahora mismo. Me fastidia mucho no poder descansar porque mañana tendré, como siempre, que visitar y revisar varias obras, y no es aconsejable realizar este trabajo agotada por la falta de sueño.&lt;br /&gt;Me he dado a todos los diablos por no haber previsto una situación así cuando puse las manillas a las puertas de mi casa, ya que ninguna de ellas permite cerrar una puerta por dentro. Tampoco hay ningún pestillo o pasador ni mucho menos una cerradura con llave. ¿En qué estaría pensando yo? Y pronto me contesto a mí misma que he preparado mi apartamento para vivir yo sola, sin intrusos que profieran amenazas, y que esta es una situación inesperada e imprevista.&lt;br /&gt;He decidido que mañana cogeré una bolsa de fin de semana, meteré en ella lo necesario y me iré al apartamento de Elisa hasta que tenga la certeza de que el Idiota ya está en casa de su madre y no volverá a colarse en mi vida. Otra posible solución que se me ocurre es cambiar la cerradura exterior, pero no me gustaría que ese impresentable viniese a aporrear mi puerta cualquier noche. Es mejor la primera opción.&lt;br /&gt;Efectivamente, he hecho bien en no dormirme, porque al cabo de un rato, supongo que cansado de ver la tele, vuelve a mi dormitorio a incordiar. Cuando escucho sus pasos, finjo estar dormida, pero él se acuesta sobre el edredón, como antes, se acerca a mí y comienza con su retahíla de amenazas que siempre llevan al mismo lugar común:&lt;br /&gt;—Mereces la muerte por lo que me haces. No tienes derecho a hacerme tanto daño. Eres una egoísta.&lt;br /&gt;Yo soy una egoísta. Él no, claro. Pero ha sido él quien siempre ha querido salirse con la suya y que yo haga lo que él desea. Claro que no lo ha logrado nunca, pero siempre ha intentado, una y otra vez, forzarme a aceptar sus caprichos. Yo me doy perfecta cuenta de que es un modo de probar hasta dónde puede llegar conmigo. Como cuando el adivino intenta leer el perro de Obélix. Leer el perro es un modo de saber hasta dónde te van a permitir llegar, hasta qué punto vas a poder dominar a alguien. El adivino prueba si le permiten matar el perro para leer el futuro en sus entrañas y halla que no sólo no le dejan sino que además le prometen un formidable tortazo si lo intenta. Pero si se lo hubiesen permitido, sabría que podría hacer lo que le diese la gana. Las mujeres maltratadas sufren continuamente situaciones parecidas a causa del afán de su verdugo por someterlas.&lt;br /&gt;Minerva se despertó, asustada por su pesadilla, y recordó que había vivido aquella desagradable situación el día en que le comunicó a su marido, por enésima vez, su deseo de separarse de él. Claro que aquella ocasión ella logró que fuese diferente. Como ya suponía cuál iba a ser la reacción de él, Minerva se lo llevó a un lugar público, un restaurante, para evitar una escena violenta por parte de él, que había reaccionado así las veces anteriores. Allí le hizo saber que iba a dejarlo y que no cambiaría de opinión, aunque él la amenazase con unas tijeras o con el suicidio, como en otras ocasiones. Todos estos problemas habían marcado profundamente a Minerva y aunque él no había conseguido inspirarle temor, con la repetición de las mismas escenas desagradables y violentas, ella había desarrollado un gran rechazo a cualquier contacto con su marido, aunque sólo se tratase de sostener una conversación. Ya no soportaba ni siquiera su presencia y todo lo relacionado con él la molestaba. Cuando rememoraba las veces que él había intentado influir en sus decisiones o forzarla a tomar una decisión que a él le convenía, Minerva se enfadaba de un modo irracional, primitivo, inexplicable. Habían pasado ya más de cinco años desde la separación y, a pesar del tiempo transcurrido y de lo que se había divertido desde entonces, intentando olvidar todos los años nefastos pasados al lado de aquel marido, sus pesadillas todavía recreaban las desagradables situaciones vividas con él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-411393864019148756?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/411393864019148756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_08_archive.html#411393864019148756#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/411393864019148756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/411393864019148756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_08_archive.html#411393864019148756' title='140 Amenazas'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-1739212933799956346</id><published>2009-03-08T14:24:00.000-07:00</published><updated>2009-03-08T14:27:19.072-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='igualdad'/><title type='text'>137 La madre de Shayara</title><content type='html'>He ido de visita a casa de mi madre, que se llama Shayara, como mi hija y como yo. Me está mostrando las fotografías de un álbum en que aparece ella con sus tres maridos y con sus tres hijas. Mi padre fue su primer cónyuge y guarda un cierto parecido con Abdullah. Cuando le hago esta observación, ella me explica pacientemente que mi primer marido es pariente lejano de mi padre. Abdullah, hijo de la segunda esposa de un padre polígamo, decidió, al inicio de su carrera diplomática, que le convenía más ser el primer marido de una mujer importante que tener varias esposas que no lo fuesen. Por eso se casó conmigo, que soy licenciada en Derecho y en Economía, y ocupo un puesto de gran responsabilidad. Para él es muy satisfactorio asistir a una recepción de grandes figuras internacionales y presentar a su esposa como directora general de una empresa y licenciada universitaria por partida doble.&lt;br /&gt;Me siento como quien está viviendo una vida ajena, a la que he llegado in medias res, y, por lo tanto, desconozco lo que ha sucedido y por qué las cosas son como son. Me pregunto de quién es esta vida que yo estoy disfrutando ahora.&lt;br /&gt;Mi madre me cuenta a grandes rasgos nuestra historia, ella dice que como cuando era una niña y quería oír una y otra vez la leyenda de una antepasada nuestra que, con sus poderes mentales y su capacidad para influir en los demás, logró iniciar el cambio de mentalidad de nuestro mundo. Aquella mujer extraordinaria se llamaba Shayara y, desde entonces, todas las primogénitas de la familia llevamos este nombre en recuerdo suyo. Shayara tuvo, muy joven, tres hijas, Shayara, Yasmina y Fátima, a las que transmitió, con sus genes, sus poderes y su ideología para cambiar el mundo. Ella había logrado que su padre la casase con el muchacho que la propia Shayara había elegido para realizar sus planes, y consiguió que su marido, en contra de las costumbres musulmanas, no tomase ninguna otra esposa. En aquella época, hace casi quinientos años, la mujer no tenía acceso a estudios ni a cargos políticos, ni siquiera tenía derecho a los conocimientos elementales, a su propio cuerpo, al placer ni a la salud. De modo que, con el fin de vencer su incapacitación legal para llevar a cabo su proyecto, influyó en su marido, que pertenecía a una familia adinerada, para que estudiase Derecho y Economía, y comenzase una carrera política que fue exitosa y logró mejorar la situación legal de las mujeres, aunque él no vivió lo suficiente para llegar a ver cumplidas todas las aspiraciones que ella, poco a poco, le fue transmitiendo. Shayara supo a tiempo que su marido sufría un mal incurable y le inspiró a este quién debía ser su sucesor, pues ella sabía que como viuda nada podría hacer. El marido moribundo dejó en su testamento expresado su deseo, o el que él creía que era su deseo, de que su mujer, tras enviudar, fuese la esposa de cierto personaje singular e inteligentísimo al que él había ayudado hacía algún tiempo y con el que le unía una buena amistad.&lt;br /&gt;Este personaje, llamado Babrak, había protagonizado una curiosa historia en el mundo musulmán. Proveniente de una influyente familia y acaudalado por su cargo de juez, descontento con su papel de hombre y con todo lo que ello presuponía, decidió someterse a una operación de cambio de sexo sin poder ni siquiera imaginar el infierno que le esperaba en su condición de mujer musulmana. Fue obligado a abandonar su plaza de magistrado y muy pronto pudo comprobar y sufrir en sus propias carnes el desprecio y la falta de derechos de toda índole que suponía ser mujer. Desilusionado de su experiencia, quiso regresar a su antigua naturaleza masculina, pues se le hacía insoportable vivir un solo día más en aquel cuerpo femenino odiado, condenado a permanecer siempre oculto, considerado un vaso de impurezas. Pero como mujer ya no se tenía en cuenta su opinión, ni siquiera su familia consideró sus deseos, y estaba al borde de la desesperación cuando, al parecer casualmente, conoció a Shayara, quien comprendió sin dificultad los sufrimientos de Babrak e influyó en su marido para que intentase ayudarle. De este modo, Babrak recuperó su cuerpo masculino y, con él, los privilegios que había perdido, su antiguo nombre y el cargo que había ocupado. Había aprendido una lección cruel e inolvidable, y comenzó, a causa del recuerdo de su terrible experiencia y quizá también influido por Shayara, a colaborar con el marido de esta en la lucha por los derechos de la mujer, y la amistad entre los tres fue creciendo a la vez que la influencia política de Babrak. Cuando Shayara enviudó, Babrak, cumpliendo el último deseo del que había sido su mejor amigo, la tomó por esposa y continuó la lucha política por mejorar la situación de las mujeres islámicas. Tuvieron tres hijas: Samira, Zahra y Aminara; pero los sucesivos alumbramientos no impidieron que Shayara continuase sus invisibles manejos para ayudar a su marido, ya que ella sabía cómo tocar delicadamente los hilos de los cerebros más resistentes para provocar en las mentes un cambio de ideología tan sutil y, en apariencia, tan natural que no sorprendiese a nadie, ni siquiera al propio implicado. Babrak ocupó cada vez puestos de mayor responsabilidad política hasta llegar a ser diputado y, posteriormente, ministro de Interior. Ya estaba donde Shayara ambicionaba y desde ahí podía promover cambios y modificar leyes. Shayara sostuvo a su marido en ese cargo durante más de veinte años, a pesar de las oscilaciones de la política asiática e incluso de la política mundial. Cuando Babrak falleció, ya estaban casadas las tres hijas del primer matrimonio de  Shayara con hombres influyentes que, poco a poco, habían ido ocupando puestos de poder en la situación política del momento. Las hijas de Babrak estaban estudiando sendas carreras universitarias en países occidentales. Las seis muchachas habían heredado buena parte de los poderes maternos, que les permitían introducirse en las mentes ajenas y modificar su pensamiento, sus deseos, sus ideas o sus sentimientos. Shayara había sido una maestra excepcional y había inculcado en sus hijas la necesidad de recurrir a este método en vista de la imposibilidad de llevar a cabo por sí mismas su proyecto. Se hallaban en aquel momento en un proceso muy lento de cambio de mentalidad, en vías de producirse la necesaria separación entre el estado y la religión, paso previo absolutamente necesario para promulgar la ley que establecería la igualdad entre hombres y mujeres. Aún quedaba un largo camino hasta conseguir que la sociedad islámica viese con buenos ojos a una mujer ejerciendo un cargo de responsabilidad. Poco a poco la situación fue evolucionando y bastantes años más tarde, las mujeres ya podían salir a la calle sin velo, tenían derecho a la escolarización y, según la ley, podían elegir al hombre a quien deseaban por marido. Además, se les permitía trabajar y su salario les pertenecía, no podían ser lapidadas ni asesinadas por sus familiares varones, tenían derecho a un juicio justo si cometían algún delito…&lt;br /&gt;Pero aún quedaba mucho por hacer, puesto que la igualdad legal era sólo el principio; a partir de aquel momento había que producir un verdadero cambio de mentalidad, inculcar en todos los cerebros el nuevo papel de la mujer y su importancia en la construcción de una nueva sociedad, una sociedad humana, como diría Ibsen, un escritor europeo de hacía seis siglos, allá por el mil ochocientos y pico.&lt;br /&gt;La alarma del despertador sobresaltó a Minerva justo en el momento en que  la madre de Shayara se tomó un respiro en la narración de aquella historia apasionante. Ya era la hora de levantarse, pero lo que en realidad le apetecía a Minerva era seguir escuchando a aquella mujer, saber el final del cuento y, sobre todo, conocer mejor la vida de Shayara y de sus antepasadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-1739212933799956346?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/1739212933799956346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_08_archive.html#1739212933799956346#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/1739212933799956346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/1739212933799956346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_08_archive.html#1739212933799956346' title='137 La madre de Shayara'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-3190406510064400347</id><published>2009-03-01T14:18:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T14:19:43.035-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Thanatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentido de la vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='existencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><title type='text'>311 La visita de Thanatos</title><content type='html'>Sé que soy ya una anciana, no me he mirado en un espejo, pero he visto mis manos pecosas y arrugadas, con las articulaciones inflamadas y atrofiadas por la artrosis. Estoy acostada en la cama de una aséptica, fría e impersonal habitación de hospital, de paredes blancas y desnudas. Siempre he deseado morir en mi cama, en mi cuarto, en mi casa, pero parece que no voy a poder realizar este último deseo porque creo que la hora de mi muerte se acerca; dos personas se aproximan a la cabecera de la cama, a mi derecha un cura y a mi izquierda una mujer muy elegante vestida de amarillo, cuyo rostro me parece conocido.&lt;br /&gt;Hago señas con la mano derecha para que el sacerdote se aleje. Desde que tengo uso de razón he rechazado todo contacto  con la iglesia y la religión, y no voy a cambiar mis principios ahora por el solo hecho de que vaya a morir próximamente. El cura intenta de nuevo acercarse, pero repito los mismos gestos para que salga de aquí cuanto antes. Aborrezco los sermones sobre resignación y todas esas paparruchas que adormecen a la gente y le impiden usar el cerebro para sentir, para sentir el dolor y el placer, en vez de resignarse, porque sentir es un modo de estar vivo, pero la resignación es un suicidio cotidiano, según dijo sabiamente Balzac y yo suscribo. Finalmente el cura desiste de su empeño y se marcha.&lt;br /&gt;La señora ataviada de amarillo se queda a mi lado y me coge delicadamente la mano izquierda entre las suyas, frías y blancas, antes de empezar a hablarme con una voz profunda, susurrante, ronca y atrayente:&lt;br /&gt;—Vendrás conmigo, ¿verdad? –me pregunta, la miro y hago un levísimo gesto afirmativo con la cabeza; ella prosigue–: pero antes quiero que revises tu vida, que seas sincera contigo misma, acaso por única vez durante toda tu existencia, y me respondas si has vivido como deseabas vivir, si has hecho todo lo que habías previsto hacer, si te marchas con una sonrisa de satisfacción o si te parece que has perdido el tiempo en asuntos sin importancia y has dejado pasar tu vida sin emplearla adecuadamente, sin llevar a cabo tus planes. Quiero que reflexiones acerca de todo esto durante el tiempo que necesites y que luego me contestes. No te preocupes –añade, tocando mis labios rugosos con sus blancos dedos fríos–, no tendrás que fatigarte hablando, tú sólo piénsalo, yo lo percibiré como si me lo estuvieses contando.&lt;br /&gt;El interrogante planteado por la dama de amarillo resulta muy interesante, pero creo que ha sido formulado a destiempo. Espero que ella comprenda mis pensamientos y capte el sentido exacto de esta crítica que pretende ser constructiva. En realidad, la pregunta de si se está viviendo como se quiere vivir debería formularse periódicamente a lo largo de nuestra vida, de modo que si a los cuarenta años, por ejemplo, se creyese que se está siguiendo un camino equivocado, se pueda cambiar y encauzar la vida por la senda adecuada. Quizá debería hacerse cada diez años a partir de los veinte, así todo el mundo sería mucho más feliz y no existirían tantas vidas insulsas, vacías, inútiles, infelices, como ahora.&lt;br /&gt;Sospecho que la dama con ropajes amarillos es la muerte, su rostro me resulta familiar, como si lo hubiese visto en alguna fotografía antigua en casa de mi madre, quizá sea el rostro de mi abuela. Probablemente la muerte sea tan inteligente que adopte el rostro de una persona que nos resulte conocida para evitar asustarnos cuando llega.&lt;br /&gt;Claro que hay muchas personas que se sentirían tremendamente abatidas y deprimidas si tuviesen que responder las preguntas que la muerte plantea. Son fundamentalmente aquellas que han dejado a otros dirigir sus vidas o se han dedicado a ver transcurrir los años y a envejecer sin hallar nada que diese sentido a su existencia, sin ilusiones ni planes ni proyectos ni nada, sino sólo el discurrir de los días y de los meses y de los años, hasta el momento de la muerte. Considero que la religión, con su prédica de la resignación y de la vida eterna, tiene la culpa de todo esto.&lt;br /&gt;Y la confesión, que conlleva una colectivización de las culpas, no sólo no nos ayuda a ser mejores sino que invita a pecar puesto que todos los pecados son perdonados a quien se arrepiente de ellos y a quien tiene fe. Este salvoconducto es aún más extraordinario si cabe que la confesión, pues aunque hayas sido la persona más atea, asesina y ladrona del mundo, basta un momento de fe y arrepentimiento para salvar tu alma. La palabra alma es otra de las mejores y mayores estafas de la religión, pues le han hecho llevar una vida independiente del cuerpo y rechaza todo lo que este hace, como si el alma fuese desconocida, externa, y estuviese  alejada, separada de la vida corporal,  como si no formase parte de nuestro cuerpo ni se alojase en nuestro cerebro.&lt;br /&gt;Creo que conceptos como el pecado, la culpa o la conciencia están muy diluidos para un cristiano pues, con la confesión, lo individual se funde en el grupo y la culpa ya no pertenece exclusivamente a quien la ha cometido, sino a toda la colectividad.&lt;br /&gt;En cambio, una persona atea lleva todas estas cargas de modo individual: su ideología es sólo suya, la conciencia le dirá cuando ha hecho algo mal o bien, no porque ofenda a ningún dios sino porque haga daño o moleste a otros; la culpa será sentida también de modo personal e intransferible, sin que nada la alivie ni pueda expandirse a otros seres. Afortunadamente, el concepto de pecado no existirá para una persona atea que ya tiene carga suficiente con el peso de la culpa y la voz interior de la conciencia.&lt;br /&gt;—Así es –me responde la señora ataviada de amarillo. Viste un traje del siglo XIX, de falda larga, ahuecada por abundantes enaguas, blusa abrochada en el cuello, con chorreras, y chaquetilla corta entallada, sin botones, al estilo de una torera; va tocada con un bonito y elegante sombrero adornado con tul y rosas de tela. Toda su indumentaria es de color amarillo, incluso la sombrilla que airosamente porta en la mano derecha y cuyo regatón apoya con elegancia y garbo en el suelo al caminar.&lt;br /&gt;Minerva se despertó de repente. Sólo la muerte sería capaz de formular una pregunta tan terrible en el difícil trance de abandonar este mundo y deslizarse…, ¿hacia dónde?, ¿hacia una luz?, ¿o quizá en busca de la nada y del descanso eterno, una vez desprovistas estas palabras del sentido cristiano y comprendidas en su significado literal?&lt;br /&gt;Minerva permaneció sentada en la cama, pensando qué podría responder a esas preguntas, si se las planteasen en aquel momento. Reflexionó un buen rato mientras acariciaba a Drácula, que ronroneaba plácidamente, ajeno a los pensamientos que pasaban por la cabeza de su ama. Efectivamente, Minerva había vivido hasta aquel momento como había deseado, había llevado a cabo sus planes y proyectos, y tenía la certeza de que no había desperdiciado su tiempo. Había estudiado la carrera universitaria que había elegido, se había casado y había decidido separarse cuando las cosas se pusieron feas, y era feliz con su modo de vivir y con su gato. De todos modos, pensó, en verdad no estaría mal que de tiempo en tiempo hubiese que hacer una revisión de lo que se había vivido y cómo, si se habían llevado a cabo los proyectos y planes que cada persona se había propuesto o se habían abandonado, si se había respetado la propia ideología y actuado con coherencia o se habían traicionado los principios que habían conformado un modo de pensar individual, personal, maduro. Quizá estas revisiones provocarían que alguna persona se sintiese infeliz o desgraciada, por haber renunciado a sus ilusiones o por haber perdido el tiempo y haber olvidado las expectativas que se había creado en su juventud, pero permitirían retomar el camino abandonado y tener otra oportunidad de ir en busca de la felicidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-3190406510064400347?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/3190406510064400347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_01_archive.html#3190406510064400347#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/3190406510064400347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/3190406510064400347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_03_01_archive.html#3190406510064400347' title='311 La visita de Thanatos'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-2096555830309817168</id><published>2009-02-22T12:12:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T12:22:40.829-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='miedo'/><title type='text'>130 Un extraño acecha</title><content type='html'>Estoy en el cuarto de baño de la planta baja de la gran casa de campo en la que viven mis padres. Es de noche y estoy mirándome al espejo mientras me pongo una crema hidratante, con la intención de irme a dormir enseguida a mi antigua habitación, cuando percibo que hay alguien fuera de la vivienda, alguien que me observa, oculto en la oscuridad, a través de la ventana iluminada. Entonces decido avisar a mi madre, cuyo dormitorio queda pared por medio del cuarto de baño. Mientras ella se levanta, oigo que el extraño se mueve, pues las suelas de sus zapatos rozan la gravilla, y sale corriendo, escucho sus pasos rápidos que bordean la casa y desaparecen por la carretera, visible de día desde la cocina, pero no de noche por hallarse mal iluminada toda la zona adornada con parras y otras plantas. Después el perro pastor alemán ladra, indicio de que el desconocido ha huido por allí. El perro está atado a unos cincuenta metros de la casa y no puede hacer otra cosa que avisar con su ladrido, para indicarnos que un extraño merodea por los alrededores. En ese momento se me ocurre que será buena idea avisar a mi padre, para que se despierte y prepare la escopeta en prevención del posible regreso del mirón nocturno.&lt;br /&gt;Me dirijo hacia su habitación cuando...&lt;br /&gt;Minerva se despertó, asustada, con la sensación de que se había caído de un lugar alto y su cuerpo se había golpeado contra el suelo. Encontró a su lado a su compañero de la última noche, Alex, que dormía plácidamente, moreno, atractivo, desnudo, tan ajeno a la peripecia nocturna que ella acababa de vivir.&lt;br /&gt;Cuando empezaba de nuevo a conciliar el sueño, Minerva se dio cuenta de que el extraño que acechaba en la oscuridad no podía ser otro que el Idiota, pues nadie más conocía tan bien la casa de sus padres y sus alrededores como para atreverse a vigilarla, sabiendo de antemano por dónde podía huir con rapidez en caso de ser descubierto. Y deseó con todas sus fuerzas no volver a soñar con él aquella noche… ni, en la medida de lo posible, ninguna otra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-2096555830309817168?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/2096555830309817168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_22_archive.html#2096555830309817168#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2096555830309817168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2096555830309817168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_22_archive.html#2096555830309817168' title='130 Un extraño acecha'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-2593862027243080714</id><published>2009-02-14T05:12:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T16:33:18.542-08:00</updated><title type='text'>127 El primer marido de Shayara</title><content type='html'>Abdullah, mi primer marido, acaba de regresar de su viaje a los Estados Unidos de Norteamérica, acompañando a la ministra de Asuntos Exteriores. Toda la familia ha acudido al salón a recibirlo. Me ha saludado a mí la primera, como corresponde a mi rango de cabeza de familia; a continuación, ha estrechado la mano de Ahmed y lo ha abrazado, como es costumbre entre ellos, que, desde que comparten el mismo techo, han ido estrechando su amistad; después ha abrazado y besado a nuestro hijo, al que quiere entrañablemente, y le ha dicho:&lt;br /&gt;—Cada vez que regreso de un viaje, encuentro que has crecido.&lt;br /&gt;Mi hijo ha sonreído y ha vuelto a abrazar a su padre, lo que resulta habitual entre ambos ya que aprovechan al máximo el tiempo que pueden estar juntos, debido a que Abdullah se ve obligado a viajar con frecuencia a causa de su trabajo. Más tarde ha saludado efusivamente a Alí y a Shayara, revolviéndoles el cabello con sus manos y dándoles sendos besos en la mejilla. Finalmente ha estrechado la mano del ama de llaves y del cocinero, que siempre le dan la bienvenida a casa. El chófer también ha estado presente, pues ha recogido a Abdullah en el aeropuerto.&lt;br /&gt;Esta noche Abdullah y yo cenaremos solos en el saloncito contiguo a mi dormitorio y después probablemente haremos el amor y él se quedará a dormir conmigo. Siempre lo hemos hecho así cuando él vuelve de uno de sus viajes, con la aprobación de Ahmed, que dispone de mucho más tiempo para disfrutar de mi compañía. El cocinero ha preparado para esta noche hojaldres de pescado, cordero con ciruelas, puré de almendras con clara de huevo, limón y miel, y gelatina dulce perfumada con agua de rosas, este último postre para complacer a mi pequeña Shayara. Ahmed y los niños degustarán este mismo menú en el comedor familiar.&lt;br /&gt;Abdullah se dirige a mí de nuevo. Es un hombre mayor que yo, de unos cincuenta y cinco años. Lleva el cabello casi blanco bastante corto. Su rostro es atractivo en conjunto, y su barba y su bigote, grises y pulcramente recortados, bien atusados siempre, le confieren un aspecto respetable y distinguido. Es alto y delgado, esbelto, y va vestido elegantemente con un traje gris, camisa blanca y corbata de seda granate y azul marino. Es el único toque de color en su indumentaria impecable, sin una arruga, sin un roce, parece que acaba de vestirse para salir y, en cambio, acaba de llegar de un largo viaje. El cansancio se le nota más bien en los ojos castaños y en los párpados algo caídos bajo sus impecables y gruesas cejas grises. Sus modales son exquisitos, como buen diplomático, y su trato resulta cortés y afable.&lt;br /&gt;Ya estaba deseando irme a cenar con Abdullah todos aquellos manjares...&lt;br /&gt;El timbre del teléfono sobresaltó a Minerva, que dormía plácidamente y se despertó con la impresión de haber dormido poco. Encendió la lámpara de la mesilla de noche y cogió el auricular:&lt;br /&gt;—Sí –respondió.&lt;br /&gt;—A que no sabes quiénes somos –le dijeron desde el otro lado voces desconocidas.&lt;br /&gt;—A que sí –respondió casi mecánicamente–. Una pandilla de idiotas.&lt;br /&gt;Y colgó el teléfono, pero después lo pensó mejor y volvió a descolgarlo, para evitar posibles llamadas del mismo grupo de estúpidos, y decidió que lo mejor sería dejarlo así toda la noche. Acarició la cabeza de Drácula, que dormía acurrucado sobre el edredón, junto a su cadera derecha. El gato comenzó a ronronear y Minerva sólo tardó unos minutos en volver a conciliar el sueño. Podría disfrutar todavía de muchas horas de descanso. Al día siguiente sería sábado y tenía una cita con Álex, que regresaría de Roma hacia el mediodía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-2593862027243080714?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/2593862027243080714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_08_archive.html#2593862027243080714#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2593862027243080714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2593862027243080714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_08_archive.html#2593862027243080714' title='127 El primer marido de Shayara'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-8671236185742942352</id><published>2009-02-10T07:45:00.001-08:00</published><updated>2009-02-10T07:45:48.982-08:00</updated><title type='text'>121 El jardín</title><content type='html'>Me encuentro ante una bonita puerta de madera de nogal barnizada, adornada con una llamativa aldaba de latón con forma de cabeza de felino. Experimento una gran curiosidad por lo que puedo hallar tras esta lujosa entrada. El robusto pomo de latón es de líneas sencillas y ligeramente curvas. Al asirlo con la mano derecha, noto su frialdad y siento un mal presagio; lo presiono para hacerle girar, la puerta se abre con suavidad, silenciosamente, y percibo un aroma de lilas secas en la estancia que permanece a oscuras. No sé por qué, pero tengo la certeza de que a mi izquierda hay un interruptor, palpo la pared rugosa y lo pulso, una luz tenue invade la estancia y me horrorizo al ver que en su centro, un túmulo vestido de negras telas sostiene un ataúd abierto… El terror que me invade me inmoviliza los pies, impidiéndome huir. Mis ojos están fijos en el féretro lacado de color marfil cuando toda la estancia desaparece y de repente me hallo en un jardín hermosísimo, lleno de rosas blancas, rosadas, amarillas, rojas… Es un lugar de ensueño al que no sé cómo he llegado. Tengo la certeza de que me pertenece, tanto el jardín como la mansión enorme y lujosa contigua a este, pero no sé cómo he podido adquirirlo teniendo en cuenta que mi familia siempre ha sido más bien de clase media y no creo que ninguno de nosotros pueda permitirse un gasto semejante.&lt;br /&gt;Parece el escenario propio para el anuncio de un perfume o de un coche caro y de lujo, un lugar idílico, más adecuado para una película romántica que para una vida ajetreada como la mía. Miro a mi alrededor y todavía sigo preguntándome cómo lo he conseguido. Esta duda no me permite disfrutar de la belleza que me rodea. ¿Me habrá tocado la lotería? ¿Se habrán vendido con gran éxito mis libros sobre calidad y economía en la construcción? ¿Me habrán ascendido tanto, tanto como para tener un sueldo que me permita vivir tan lujosamente? ¿Habré conseguido un amante rico? Esta última posibilidad me parece poco probable, pues sé que tengo la cabeza demasiado bien amueblada como para ser mujer florero. Además, creo que ya no tengo edad; para ser la querida de alguien, sospecho que hay que tener menos años y menos opiniones firmemente arraigadas. El timbre del despertador liberó a Minerva de todas aquellas preguntas y reflexiones que comenzaban a agobiarla y que, sin duda, le impedirían disfrutar de la belleza del jardín. Una vez más, el momento del despertar supuso una liberación. Ella no poseía lujos ni riquezas innecesarias, y debía acudir a su trabajo, como cada mañana, para ganar el sustento familiar, es decir, para poder permitirse cierta comodidad y holgura en su existencia diaria junto a su gato Drácula.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-8671236185742942352?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/8671236185742942352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_08_archive.html#8671236185742942352#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8671236185742942352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8671236185742942352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_08_archive.html#8671236185742942352' title='121 El jardín'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-623943034996596587</id><published>2009-02-01T06:46:00.000-08:00</published><updated>2009-02-01T06:48:03.220-08:00</updated><title type='text'>120 En peligro</title><content type='html'>Voy por una carretera desconocida, en el coche del Idiota y es él quien conduce. Al lado de la carretera, casi lamiendo su orilla izquierda, hay un pantano lleno de un agua negra y tranquila que me parece peligrosa a pesar de su aparente calma.&lt;br /&gt;Las cumbres de las altas montañas que se extienden a uno y otro lado de la vía están nevadas e incluso en sus laderas pueden observarse grandes manchas blancas de nieve en medio de la exuberante vegetación.&lt;br /&gt;La carretera por la que viajamos está en bastante mal estado, es estrecha, no han señalado ni limpiado las cunetas ni pintado la raya central indicadora, tiene baches de trecho en trecho y está desierta, no nos hemos cruzado con ningún otro vehículo ni hemos visto a ningún peatón. &lt;br /&gt;Me siento en peligro, pues sé que nada bueno puede venir del Idiota y me mantengo alerta. Ninguno de los dos habla. Él parece concentrado en la carretera o en su tarea de conducir el coche. Inesperadamente, él abre la portezuela de mi lado a la velocidad del rayo y me empuja fuera. Me siento caer en el agua negra y fría del pantano…&lt;br /&gt;En su intento por sobrevivir, Minerva agitó los brazos como si intentase nadar y le dio un manotazo a su gato, que  maulló, bufó y saltó hacia los pies de la cama, moviendo la hermosa cola para mostrar su enfado. En ese momento ella se despertó, asustada, encendió la luz e intentó respirar, al principio, con dificultad, y luego, poco a poco, reposadamente. Por fortuna estaba sola, bien arropada por un mullido edredón, con su gato Drácula. Del Idiota, ni rastro…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-623943034996596587?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/623943034996596587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_01_archive.html#623943034996596587#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/623943034996596587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/623943034996596587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_02_01_archive.html#623943034996596587' title='120 En peligro'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-8103222867460522149</id><published>2009-01-26T15:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-26T15:18:11.317-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poliandria'/><title type='text'>117 Shayara</title><content type='html'>Me estoy mirando en un espejo. Yo no soy yo, sino una mujer musulmana, sé que soy musulmana a pesar de que no voy tapada de pies a cabeza ni llevo velo. Mi rostro está ligeramente maquillado, con rubor de color melocotón, sombra de ojos en una gama de marrones y ocres, y los labios en un tono entre dorado y tostado con cierto brillo jugoso. Tengo las uñas largas y cuidadosamente pintadas aunque, la verdad, a mí nunca me ha gustado pintarme las uñas. Voy ataviada con un vestido de seda salvaje de color canela, que me cubre hasta unos diez centímetros por encima de la rodilla, y un foulard de seda natural amarillo muy claro. Mis zapatos de ante beis, tipo salón y con tacón mediano, completan mi indumentaria.&lt;br /&gt;Ahora estoy en mi despacho, instalado en el ático de mi casa, una vivienda unifamiliar de dos plantas, ático y garaje, muy espaciosa, rodeada de un cuidado jardín, situada en una zona lujosa de las afueras de Kabul. Soy una mujer importante en el mundo de los negocios, directora general y accionista de una boyante empresa de productos de informática y electrónica. ¡Tengo dos maridos y voy a casarme con un tercero! ¿Cómo puede ser posible si soy una mujer musulmana?&lt;br /&gt;Estaba preguntándome si me iban a quemar viva, a lapidarme o sólo a encarcelarme por tanta desfachatez cuando he visto la fecha en el ordenador encendido que hay en la mesa de mi despacho. Estamos en el año 2479, el siglo XXV. Desde hace tiempo todos los países de la Tierra, al igual que las bases lunares y las estaciones espaciales, han llegado a un consenso en cuanto al modo de contar los años. Así resulta más fácil. La informática ha vencido las diferencias entre religiones y ha aunado el criterio a seguir.&lt;br /&gt;Hace aproximadamente tres siglos ha terminado la Edad Media de la religión islámica. Recuerdo que la cristiana también  cometió muchos desmanes en nombre de su dios y de sus creencias en el medievo.&lt;br /&gt;Mi segundo marido, Ahmed,  ha venido a saludarme. Es moreno, joven, muy atractivo, lleva largo el oscurísimo cabello ondulado, tiene rostro de hombre bondadoso y sus grandes ojos confirman esta apreciación. Su voz es dulce y amable. Trae de la mano a un niño de unos diez años y a una niña de seis. La niña es hija mía. El chiquillo es de la primera esposa de Ahmed, que lo repudió y le entregó a este hijo, quedándose ella con la hija mayor habida de su matrimonio. Yo he conocido a Ahmed en la guardería en la que él trabajaba antes de nuestra boda, una tarde que fui a recoger a mi hijo mayor, el que he tenido con mi primer marido, Abdullah. Ahmed y yo nos casamos poco después de conocernos, con el beneplácito de Abdullah, que se sentía culpable porque su trabajo de alto diplomático le obligaba a viajar mucho y a dejar solo a nuestro hijo. Los tres estuvimos de acuerdo en que era mejor que Ahmed se quedase en casa y dejase su trabajo en la guardería. Y pronto tuvimos a nuestra hija Shayara.&lt;br /&gt;Las mujeres con una situación económica desahogada podemos evitar las incomodidades del embarazo y del parto, poco acordes con nuestra posición de altas ejecutivas, imprescindibles para la buena marcha de la empresa, y recurrir a la maternidad artificial, lo que significa confiar estos quehaceres a máquinas inteligentes controladas por ordenador, que realizan estas funciones a la perfección, proporcionando al feto los nutrientes necesarios y absorbiendo sustancias de deshecho y toxinas que podrían resultar perjudiciales para el sano crecimiento del embrión. Las máquinas, aunque costosas, han resultado ser sobradamente eficaces a la hora de realizar su cometido y el índice de éxitos es altísimo. Cuando mi ama de llaves, cuyo trabajo me resulta imprescindible pues gobierna mi casa con una maestría inusitada, tuvo a sus hijas, una de cada marido, yo misma le ayudé a costear los gastos de la maternidad artificial para que ella no se apartase ni un momento de sus obligaciones. El ama se casó por vez primera con  el cocinero y, en segundas nupcias, con el señor que realiza funciones de chofer y de jardinero y ayuda en otras tareas necesarias. Estos matrimonios del ama me han favorecido mucho ya que el personal resulta estable, mantiene buenas relaciones entre sí y ella tiene un férreo control de todo lo que sucede. Además no ha habido problemas entre el ama y Ahmed, que permanece en casa; ella se hace cargo del gobierno doméstico y él se ocupa de los niños, que ya son tres: Kazem, de once años, es mi primer hijo y su padre es Abdullah. Shayara y su hermano mayor, Alí,  son hijos de Ahmed. Cuando sonó el despertador, Minerva comenzaba a agitarse en su lecho, preocupada por verse de repente con una familia tan dilatada. Había huido siempre de ese tipo de compromiso que ella consideraba para toda la vida y su sueño, tan agradable e idílico al principio, iba convirtiéndose en pesadilla. Al despertar, con sólo abrir los ojos desaparecieron sus problemas, se halló divorciada, sin hijos, occidental, autónoma, en pleno siglo XX de la era cristiana, con la única compañía de su gato Drácula y de algún que otro amante ocasional. Minerva respiró tranquila, aunque se sintió culpable por su egoísmo, ya que sabía que las mujeres del mundo islámico vivían una realidad muy diferente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-8103222867460522149?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/8103222867460522149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_25_archive.html#8103222867460522149#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8103222867460522149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/8103222867460522149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_25_archive.html#8103222867460522149' title='117 Shayara'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-2623456157427110323</id><published>2009-01-18T10:56:00.000-08:00</published><updated>2009-01-18T10:58:43.154-08:00</updated><title type='text'>125 La muerte de una reina</title><content type='html'>—La reina Gador ha muerto al fin –anuncia un anciano de rostro enjuto con el cabello enteramente blanco, al entrar en la sala de reuniones. Lo expresa sin la solemnidad que tal noticia requiere, sólo con un gesto de liberación, como si la muerte de la soberana le quitase una pesada carga de encima.&lt;br /&gt;A continuación, ocupa la presidencia de la gran mesa ovalada, a cuyos lados se sientan hombres y mujeres muy elegantes con sus túnicas bordadas con hilos de oro. El anciano lleva un ropaje similar.&lt;br /&gt;—Al menos, no tendremos que dar a nadie ninguna justificación, pues al fin, la estirpe de las ghevaradas ha muerto con ella –comenta el hombre sentado a la derecha del anciano.&lt;br /&gt;—Hay que comunicárselo a la presidenta –dice este–. Ella debe saberlo, aunque no creo que decida hacerle unos funerales muy pomposos.&lt;br /&gt;—Es mejor que sea enterrada en silencio, casi anónimamente, como vivió durante los últimos años –sentencia con voz enérgica una mujer ataviada enteramente de rojo, con un traje muy ceñido que permite observar la forma de su perfecto busto y le cubre hasta la barbilla con su cuello alto.&lt;br /&gt;La alarma del despertador alejó a Minerva de aquel extraño sueño. El recuerdo del traje ceñido de color rojo sangre parecía presagiar alguna desgracia. ¿Qué significaba todo aquello? Nunca había oído hablar de una reina llamada Gador… ¿Eran personajes históricos los hombres y las mujeres que vestían tan lujosamente? ¿Por qué la indumentaria de una de ellas era tan diferente? ¿Era la líder, acaso? Con todas aquellas preguntas dando vueltas en su cabeza, todavía algo aturdida por el sueño, Minerva se levantó y se dirigió al cuarto de baño. Debía prepararse para acudir un día más a su trabajo. Extrañó a Drácula, que cada mañana le pedía su desayuno con suaves y mimosos maullidos. El gato estaba en la consulta del veterinario, que la víspera le había extirpado un bultito muy molesto de una pata delantera. Minerva tenía intención de ir a recogerlo aquella misma tarde y traerlo a casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-2623456157427110323?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/2623456157427110323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_18_archive.html#2623456157427110323#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2623456157427110323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/2623456157427110323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_18_archive.html#2623456157427110323' title='125 La muerte de una reina'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-749878538932279045</id><published>2009-01-10T04:38:00.000-08:00</published><updated>2009-01-10T04:43:03.227-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='huida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sueño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crimen'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='miedo'/><title type='text'>111 Manchas de sangre</title><content type='html'>Subo seis escalones con lentitud y entro en un espacio pobremente iluminado. Es una habitación pequeña, con el suelo y las paredes de madera de pino. Huele a sangre y a muerte. Me asusta este hedor y salgo inmediatamente. Ahora ya no veo la escalera por la que he subido antes, sino una puerta estrecha que da paso a un reducido vestíbulo, casi sumido en la penumbra, y otra puerta y otra, todas entreabiertas…&lt;br /&gt;Me desplazo cada vez más rápidamente, como si estuviese huyendo de algo, por un angosto pasillo de paredes sucias, renegridas. No hay suficiente luz aquí, sólo de trecho en trecho una bombilla polvorienta pende del cielo raso sostenida por un cable sucio y viejo. Poco a poco me doy cuenta de que los cercos oscuros que al principio he creído manchas de suciedad, parecen más bien de sangre reseca. Da la impresión de que alguien ha limpiado sus manos ensangrentadas en la pared, las formas de esos manchones que ahora me asustan se asemejan cada vez más a huellas alargadas dejadas quizá por las manos asesinas de alguien que acababa de cometer un crimen y quería quitarse aquella sangre de encima cuanto antes.&lt;br /&gt;Minerva se despertó muy asustada por lo que acababa de vivir. ¿Qué desconocidos entresijos se destapaban en su cerebro durante el sueño para que ella pudiese imaginar tales horrores? Estaba dándole vueltas a aquella pregunta cuando rememoró una historia que su madre había oído contar a la abuela materna, un recuerdo macabro de sus años en Cuba. Narraba la abuela el caso de una conocida suya que había sido asesinada en su propia casa por la señora que le ayudaba en las tareas domésticas. Esta había golpeado a su víctima salvajemente con una plancha de hierro, de las que se usaban antes, mucho más pesadas que las actuales, y después había manchado las paredes con la sangre de la víctima. La abuela pensaba que la asesina se volvió loca al darse cuenta de lo que había hecho y se apresuró a limpiarse las manos en el primer sitio que encontró, que no fue otro que la pared.&lt;br /&gt;Cuando Minerva escuchó la historia, se quedó pensando en aquella deducción de su abuela. Muy bien podría tener razón, pero a Minerva le daba la impresión de que debía de tratarse más bien de un ritual. La abuela aseguraba que la asistenta estaba enamorada del marido de la víctima, y Minerva, dando un paso más, llegó a imaginar que quizá la criminal estaba eliminando a su rival y tomando posesión de la casa en una misma ceremonia mágica, de ahí que pasase las palmas de sus manos por las paredes, no con la intención de limpiarse la sangre de la víctima, sino para hacer suya aquella vivienda junto a todo lo que había en ella, incluido el hombre que amaba, que quizá estaba ajeno a todo lo que él había desencadenado o quizá no, ¿quién podía saberlo ya, después de tantos años?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-749878538932279045?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/749878538932279045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_04_archive.html#749878538932279045#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/749878538932279045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/749878538932279045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2009_01_04_archive.html#749878538932279045' title='111 Manchas de sangre'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-247727524986564087.post-4885043407949367126</id><published>2009-01-03T07:58:00.000-08:00</published><updated>2009-01-03T07:59:55.140-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Disparo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Misterio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recuerdos'/><title type='text'>011 El disparo</title><content type='html'>He oído un disparo, pero no sé de dónde procedía. He subido seis escalones desde el último rellano de esta vieja escalera de madera ennegrecida por los años y la humedad. Acabo de llegar a un pasillo ancho y largo que comienza al lado de un balcón destartalado, cuyas contraventanas están aseguradas con puntas y con tablas horizontales recientemente clavadas a la deteriorada estructura original.&lt;br /&gt;La casa parece desierta. A medida que avanzo por el pasillo, veo a mi derecha habitaciones cuyas puertas están abiertas, una cocina, un comedor, un dormitorio…, mientras que los cuartos situados a mi izquierda están cerrados y yo sé que no debo entrar en ellos, que está prohibido el acceso, que ahí se guardan los objetos personales de quienes habitaron anteriormente esta misma casa y ya han desaparecido. Quizá sus espíritus también permanezcan en los misteriosos cuartos, reacios a abandonar definitivamente este mundo. Al final del pasillo hay una puerta entreabierta, la empujo y me encuentro en una pequeña terraza totalmente cerrada con madera y cristal. Frente al abandono del resto de la casa, este cierre parece reciente, pues la madera barnizada de color miel tiene una apariencia perfecta… En el rincón de la izquierda, apoyada en la madera del ángulo, hay una escopeta reluciente…&lt;br /&gt;De repente Minerva se despertó. Había algo que no encajaba en aquel sueño. ¿Una escopeta? El padre de Minerva era cazador y tenía una, pero siempre estaba a buen recaudo, alejada del alcance de sus hijas, que quizá sólo pudieron verla una o dos veces durante su niñez.&lt;br /&gt;Lo incoherente del sueño era aquella estructura nueva en el viejo caserón que su padre había alquilado cuando la familia se vio obligada a trasladarse, aunque Minerva ya no recordaba por qué motivo, quizá el trabajo de él… Aquella construcción estaba enteramente deteriorada, no había en ella nada aceptable, salvo los muebles que la familia había llevado consigo; con la lluvia les molestaban las goteras, cuando el viento arreciaba silbaba por las rendijas de todas las ventanas y bajo las puertas de los cuartos cerrados donde estaba prohibido entrar. Cuando nevaba temían que el tejado sucumbiese al peso de la nieve y la madre de Minerva rezaba para que aquel caserón se sostuviese en pie. En verano, la vieja estructura de madera que soportaba las tejas hendidas no aislaba del calor. Afortunadamente, sus padres compraron una casita más confortable sin tardanza y la familia no pasó en aquella edificación fantasmal más de siete u ocho meses, pero la pesadilla del cuarto cerrado donde acechan desconocidos seres monstruosos persiguió a Minerva durante muchos años.&lt;br /&gt;Era totalmente diferente de lo que había sentido en la casona de sus abuelos, un edificio antiguo con forma de U, de dos pisos, dividido en diversos espacios con diferentes funciones: toda la planta baja se destinaba a establos para alojar a todos los animales: vacas, cerdos, una yegua, una burra, gallinas, pavos y conejos. En la planta alta estaba la amplia vivienda, y contigua a esta, la cocina de la matanza, donde se preparaba la carne de los cerdos, se hacían y se ahumaban los embutidos, se salaba la carne restante… Había también un gran horno y al lado, un amasadero con su masera y una alacena con todo lo necesario para elaborar el pan y dejarlo fermentar; toda esta parte, que ocupaba dos lados completos de la U y sus ángulos, estaba comunicada por un pasillo interior. El otro palo de la U, al que se accedía cruzando el patio desde la vivienda principal, derruido en la misma época en que la familia de Minerva se marchó de aquella casa, albergaba en su única planta un espacioso pajar y un cuarto pequeño, donde muchos años antes se había alojado, hasta que contrajo segundas nupcias, una hermana viuda del abuelo. En suma, aquella casa siempre había sido muy alegre y todo estaba bien cuidado. Allí Minerva había sido inmensamente feliz. Pero todo aquello cambió cuando la familia hubo de trasladarse.&lt;br /&gt;¡Qué recuerdos tan nostálgicos!  Acarició a Drácula mientras pensaba que la vida a menudo no permitía a los seres humanos conducirse como desearían. Cuando era niña, lo que más anhelaba en el mundo era vivir con su abuelo, en aquella casona soleada situada en la ladera solana de la montaña… Siempre había añorado aquella felicidad de los primeros años de su infancia, aquella dicha inocente que ya no podría recuperar jamás…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/247727524986564087-4885043407949367126?l=loquesequiereocultar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/feeds/4885043407949367126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2008_12_28_archive.html#4885043407949367126#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/4885043407949367126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/247727524986564087/posts/default/4885043407949367126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loquesequiereocultar.blogspot.com/2008_12_28_archive.html#4885043407949367126' title='011 El disparo'/><author><name>Marisol Llano Azcárate</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_zwyoFKELCHo/SSbpzvPGg-I/AAAAAAAAACY/mzp2ChaMIe4/S220/Marisol+Llano+Azc%C3%A1rate.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
